Dificultad para Adelgazar: Metabolismo Lento

¡Haga lo que haga, no pierdo peso!

Con un metabolismo lento este es un problema común.

Hay formas de ayudarle a tu metabolismo

Todos nacemos con pequeñas fábricas de energía que proporcionan el combustible para que funcione todo en el cuerpo. Estas fábricas de energía se llaman mitocondrias.

Cada célula de nuestro cuerpo tiene cientos de miles de ellas que convierten el oxígeno que respiramos y los alimentos que comemos en la energía utilizada por el cuerpo. Es como tener miles de millones de pequeños motores de combustión en el cuerpo.

Si tus mitocondrias son eficaces, estas queman calorías y tendrás un metabolismo rápido. Pero, si son ineficientes o no queman calorías, entonces tu tienes un metabolismo lento.

Algo de esto se determina genéticamente. Si tienes un padre o un hermano con diabetes tipo 2 entonces tus mitocondrias son 50% menos eficaces para quemar calorías que las de una persona normal.

Lo siento. Incluso si eres delgada esto te predispone al aumento de peso y, eventualmente, a la diabetes tipo 2. La buena noticia es que tú puedes aumentar el número y mejorar la función de las mitocondrias. 

El mayor daño a tu sistema de energía proviene de tu dieta. Cuando se come mucha azúcar, alimentos procesados inflamatorios o aceites vegetales refinados, o simplemente  se consume demasiada comida, sobrecargamos nuestros fábricas de energía y estas se dañan. Las toxinas ambientales, como pesticidas y mercurio, también les afectan. Las infecciones pueden dañarlas, el estrés también puede hacerlo. Incluso tu microbiota intestinal puede ser un problema si los bichos inflamatorios, no saludables, son más que los buenos. Estos malos seres liberan toxinas llamadas LPS o lipo-polisacáridos que se absorben y causan inflamación en el cuerpo. La inflamación daña las mitocondrias. Esencialmente, cualquier cosa que cause inflamación, que también causa el estrés oxidativo, daña las mitocondrias. El envejecimiento en sí mismo y las enfermedades crónicas están relacionadas con la disfunción mitocondrial, incluyendo la obesidad, diabetes y las enfermedades del corazón.

De hecho, los estudios que han demostrado en animales una mayor longevidad, como sería ayudar a la gente a alcanzar ciento veinte años, están basados en ayudar a las mitocondrias a funcionar mejor.

Por suerte, sabemos mucho sobre cómo mantener sanas a tus mitocondrias. Comer en exceso alimentos procesados, no comer suficientes fito-nutrientes de origen vegetal, son malos hábitos si se desean buenas mitocondrias.

Comer alimentos equivocados de más o comer alimentos adecuados de menos puede dañar tu metabolismo. Pero, si tu cuerpo está constantemente en modo de ‘hambre’, va a aferrarse a la grasa, algo que nuestros cuerpos hacen muy bien. Si estás a dieta o comiendo de menos o haces cualquier dieta restringida en calorías, esto hará que tu cuerpo almacene grasa.

 Asegúrate de consumir suficiente cantidad de los tipos adecuados de alimento: muchas grasas saludables, como aguacates, nueces,  semillas y pescados. Estas grasas son el combustible preferido de tus mitocondrias. 

También debes consumir alimentos ricos en vegetales de colores, antioxidantes y proteínas buenas, pero  debes evitar el azúcar y las harinas que son tóxicas para la mitocondria. También los alimentos altos en carbohidratos glucémicos de cualquier tipo tensionan a tus mitocondrias. El mayor inductor de daño a tu sistema de energía son los carbohidratos de rápida absorción.

Si quieres saber cuánto comer al día, puedes calcular fácilmente tu RMR, que es tu Tasa Metabólica en Reposo. Esta tasa cuantifica el número total de calorías que tu cuerpo necesita para sobrevivir en reposo absoluto: dormido o en estado de coma.

El cálculo de tu RMR es simple:

  • Si eres de talla media, toma tu peso en KIlos y lo multiplicas por 22.
  • Por ejemplo, si peso 80 Kg mi RMR es: 80 X 22= 1760 calorías.
  • Si eres muy musculosa, entonces deberás multiplicar tu peso en Kg por 28.5.
  • Si tienes gran sobrepeso, entonces habrá que multiplicar tu peso en Kilos por 176.
  • Si comes menos de tu RMR, tu cuerpo se sitúa en modo de ‘morir de hambre’.

¡Muévete más y más rápido!

El entrenamiento de Intervalo (intervalo de alta intensidad HIIT) y el entrenamiento de Fuerza son las mejores maneras de producir nuevas y mejores mitocondrias.

Al aumentar tu ejercicio, especialmente el entrenamiento de intervalo de explosión, en el que se da todo el esfuerzo posible durante 30-60 segundos para luego ir lento durante unos minutos, y combinándolo con entrenamiento de ‘Fuerza’ aumentará el número y mejorará el funcionamiento de las mitocondrias.

Con el entrenamiento de ‘Fuerza’ se hace músculo y se crean con ello más mitocondrias. Cuando se sigue el entrenamiento de intervalo, se mejorar el funcionamiento de ellas, que es la rapidez con que queman oxígeno y calorías.

Por último, debes tomar nutrientes impulsores de energía para ayudar a sus mitocondrias: Suplementos  como el ácido alfalipóico ALFA SKN , complejos de vitaminas, grasas Omega 3 (como EPA y DHA) OMEGA DR. VALENCIA y aceite de coco. Estos suplementos pueden ayudar a acelerar su metabolismo y bajar la inflamación de modo que se incremente el metabolismo energético.

Quiere mucho a tus mitocondrias. NO TE PREOCUPES. Siempre hay algo que puede hacer.